
Me gustan los briefing, me gustan mucho. Sobre todo por lo poquito que los veo.
Si como yo, os pasáis la mitad del día pulsando enviar y recibir en el Outlook con auténtica ansiedad, y mucha mucha esperanza en recibir correos de vuestros clientes repletitos de información, ideas claras o al menos no confusas,… seguro que me entendéis.
Porque, en serio, ¿los briefing existen? ¿Alguien ha visto alguno de verdad? Y no ,no me sirve una historieta tipo abuelo cebolleta del director de la empresa “ohhh un briefing, una vez tuve uno en mis manos completito, con sus objetivos, target,…. “
Me emociono el día que mi cliente me dice que tiene una nueva campaña para mí, en serio, se me ponen los ojos chiribitas, es una especie de masoquismo, porque los que sois responsables de cuentas sabéis que vuestro principal trabajo es discutir, perdón, negociar con todo el mundo, con el cliente, con el equipo de diseño, con el desarrollador, con los medios en busca del tan preciado clicktag, … pero bueno chica, a mí me gustan las emociones fuertes.
A lo que iba, te llama el cliente y te dice las palabras mágicas “te paso el briefing de la campaña”, y aquí empieza mi estado de ansiedad, si hay suerte te convoca a una reunión (a mí es que me gusta hablar que le vamos a hacer, pero sobre todo me gusta hacer hablar) y con un poco de suerte consigues enterarte algo más de lo que espera de la campaña, de verdad a quién va dirigida: vamos que me encanta lo de: Target. Individuos (toma ya, descartadas las mascotas, esto lo pone mucho más fácil), clase media, media-alta, urbano de entre 21-45 años …con un par!
Y entonces (o desde un principio si no existe la bendita y esclarecedora reunión previa) empieza el chorreo de correos, el mejor es el primero el que lleva adjunto EL BRIEFING (léase con musiquita de alegría y esperanza, estupendas señoritas de blanco bailando en corro o pegando saltos y un par de ellas mirando con ojos tiernos a un bebé. No sé porqué pero los bebés ahora son básicos en los anuncios, a ver si tengo uno y le pongo a currar pronto).
O sea, el No briefing, el mismo documento Word de siempre, con la misma descripción del target, de los objetivos (vender más, aumentar en audiencia o notoriedad. Ya está, quien conozca alguno más que levante la mano por favor), de la estrategia (los objetivos dichos de otra manera, con un poco de suerte los elementos a incluir (digo, que con un poco de suerte, borraron los del proyecto anterior y pusieron los nuevos, en el común de los casos este será uno de los objetivos principales del chorrero de correos. Por chorreo entiéndase:
1. Envío de información en diferentes etapas, jamás a la vez, especialmente si esta es relevante y tiene relación con la anterior información recibida.
2. El que te echa tu equipo cada vez que les dices que el logo ahora va a la izquierda, ahora a la derecha, que hay que meter 1, perdón2, perdón 3 frases nuevas, ehhh estooo mira que ahora la frase 2 ya no va en ese frame…)
Continuará …
